Una película bien hecha para disfrutar de su visión desde un equipo proyector, pero que cada día recibe nuevas críticas
La película Argo ha sido la triunfadora de los pasados premios de la Academia; más conocido como los premios Oscar. Tres estatuíllas adornan este filme de Ben Affleck: mejor película, mejor guión adaptado y mejor montaje. Como bien saben, se trata de una recreación en hecho reales del rescate de seis diplomáticos estadounidenses de Irán, que estaban refugiados en la Embajada de Canadá. El protagonista (Ben Affleck) es Tony Méndez, un agente de la CIA especialista en rescates.
Los hechos se remontan a la Revolución Iraní de 1979, cuando militantes de dicha revolución asaltaron la embajada de EE.UU y tuvieron como rehenes al personal de la embajada. Excepto seis, que escaparon y se refugiaron en la casa del embajador canadiense Kenneth T. Taylor. Es entonces cuando el agente Méndez planea un una tapadera para liberarlos: los seis escondidos se hacen pasar por cineastas canadienses que han ido a Irán a mirar exteriores para rodar.
Los que sepan un poco de historia contemporánea sabrán cómo acaba, con la liberación de los seis; pero cinematográficamente, no vamos a ser unos spoilers y no contaremos las escenas trepidantes y claves. Pero sí cabe mencionar las críticas que ha recibido Afleck en la dramatización de unos hechos históricos.
Primero, por parte de Canadá, cuyo embajador en Irán, por aquel entonces, se indignó ante la escasa relevancia de su papel en la película, alegando que puede distorsionar la versión de lo sucedido. También en Nueva Zelanda se irritaron ante la visión que ofrece el filme de los diplomáticos kiwis por aquel entonces: la peli señala que les dieron la espalda a los norteamericanos, cuando, según la diplomacia neozelandesa, ayudaron en la escapada final hacia el extranjero.
Y cómo no, los iraníes quieren demandar a los productores y al director del filme por tergiversar los hechos y vender una imagen violenta de la sociedad de dicho país. Hasta hay críticas por la aparición de la Primera Dama en la ceremonia de los Oscar para dar el nombre del ganador a la mejor película.
De todos modos, desde Mamba Negra os recomendamos ver la película, cuando salga en DVD, o comprando legalmente su distribución vía Internet. Así lo podréis disfrutar en vuestra casa con vuestros amigos mediante una televisión o un proyector, para dar la sensación de estar en el cine, pero sin moverse de casa. Por cierto si estáis interesados en mirar un proyector, podéis entrar aquí y echarle un vistazo. No tiene desperdicio, como tampoco lo tiene la peli, que no es larga y es muy entretenida. Un proyecto bien hecho.
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